A veces me pregunto si el método de mi madre no es el método correcto.
. Enamorarse
. Pelearse
. Reconciliarse
. Casarse
. Quedarse
Aunque ha llegado a preguntarme si hay diferencias entre un novio y otro de los que he tenido, y le contesto que si... me imagino que no le ha nacido la curiosidad. Posiblemente es parte de mi naturaleza, ya que siempre me paso metiendo las narices en todos lados y quiero saberlo todo... pero en cuestion de personas a veces me gustaría tener todo al mismo tiempo.
Los principes azules no son lo mío, pero me he dado cuenta de que posiblemente sí tengo uno. Cuando don Evaristo me preguntó si era mi hombre ideal le contesté con sinceridad y le dije que no. Yo normalmente soñaba con un hombre alto, bastante delgado y moreno... a ciencia cierta no sé por qué, pero me parecían mucho mas fascinantes, así como los labios gruesos y la voz profunda, hay voces que me estremecen tan sólo de escucharlas... sin embargo don Evaristo no tiene nada de aquello con lo que físicamente soñaba. He encontrado otras cualidades, he encontrado que me él me gustan otras cosas y me encontré igual imaginando con lo hermosos que serán nuestros hijos de piel lechosa... pero quitando el romanticismo y volviendo a la fantasía del hombre ideal... posiblemente mi hombre ideal tiene partes de todos los hombres que he conocido.
A veces me gustaría que don Evaristo fuera un poco mas atolondrado, como mis amores de secundaria.
Otras veces me gustan sus silencios, como mis amores de preparatoria.
Me gustaría que supiera bailar apretadito, como cierto chico que conocí de botas.
Otras que supiera de química, física y matemáticas, como dos que tres que me regalaban demostraciones de ecuaciones a manera de cartas de amor (y si, fueron las mas románticas que he recibido)
A veces que fuera un caballero y tuviera en cuenta las pequéñas fórmulas de cuando andas con una chica: ceder la banqueta, abrir las puertas, dar el paso, y un largo etcétera.
Otras me gusta que sea celoso, siempre he considerado eso una cualidad antes que un impedimento... porque me mantiene bien amarrada.
Si, cierta vez un hombre me dijo que yo tenía novios porque necesitaba de alguien que me controlara, y a veces le creo. Es normal que ande sin don Evaristo por las calles, y es normal que yo no sea ninguna cusca, sin embargo cuando tengo la confianza con alguien comienzo a preguntarme "y si tal vez..." y me queda presente todo el tiempo.
Muy probablemente sea cuestión de evolución, de supervivencia y del montón de hijos que ciertamente no quiero tener, y para aplacar mis ansias de volver a la carrera cuestiono mi deseo y vuelvo a preguntarme qué es lo que estoy buscando. Don Evaristo ya me lo dá todo... pero me queda esa duda "y si tal vez..."
A veces me hubiera gustado seguir enamorada y no complicarme sabiendo tanto.